OCHO MITOS SOBRE EL DIVORCIO
Antes de tomara la decisión de empacar maletas, respire hondo, revise sus creencias y recapacite.
Autor: ---- Fuente: Revista Cambio

"Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre" parece ser una frase que pierde cada día más vigencia. Las estadísticas indican que el número de parejas que se separan ha venido en aumento, y por muchas razones. Entre ellas, la mayor independencia de la mujer y una legislación adecuada a las nuevas realidades. Sin embargo, son muchos los mitos que gravitan sobre del tema y por eso si alguien está pensando que ha llegado la hora de partir cobijas, conviene que revise muchas de las creencias y recapacite antes de dar el paso definitivo. A continuación, los mitos más comunes.


Mito 1: Porque las personas aprenden de sus malas experiencias, los segundos matrimonios tienden a ser más exitosos que el primero.

Realidad: Aunque muchas de las personas que se divorcian y vuelven a casarse tienen segundos matrimonios exitosos, el porcentaje de divorcios de los segundos matrimonios es más o tan alto como el de los primeros.


Mito 2: Convivir antes del matrimonio es una buena forma de reducir las posibilidades de divorcio.

Realidad: Diversos estudios indican que quienes viven juntos antes del matrimonio tienen más posibilidades de divorciarse si se casan. Las razones no son muy claras, pero podría ser porque el tipo de personas que quieren vivir juntas antes de casarse podrían ser también las más propensas a divorciarse. El acto mismo de la convivencia prematrimonial genera actitudes favorables al divorcio, pues las personas tienen la percepción de que la relación es temporal y que por eso mismo pueden ponerles punto final con facilidad.


Mito 3: El divorcio puede ocasionarles muchos problemas a los hijos, pero no duran para siempre y ellos se recuperan.

Realidad: El divorcio incrementa el riesgo de problemas en los hijos. Y lo que es más grave, hay evidencia suficiente en el sentido de que muchos de esos problemas se extienden en el tiempo y de que, incluso, algunos empeoran en la edad adulta.


Mito 4: Tener un hijo ayuda a las parejas a mejorar su satisfacción con el matrimonio y a evitar el divorcio.

Realidad: Múltiples estudios muestran que la etapa más estresante del matrimonio es después del nacimiento del primer hijo. Sin embargo, las parejas con hijos, aún si hay problemas conyugales, tienen una posibilidad ligeramente menor de divorciarse que las parejas que nos los tienen, porque muchas de ellas deciden permanecer unidas por el bien de su prole.


Mito 5: Cuando los padres no se entienden es mejor para los niños que se divorcien a que permanezcan juntos.

Realidad: Estudios recientes sugieren lo contrario. La infelicidad y las diferencias entre los padres tienen un impacto negativo muy grande en el bienestar general de los hijos, pero también lo tiene el divorcio. Después de examinar los efectos negativos en forma más precisa, los especialistas creen que sólo los hijos de padres con conflictos muy graves se benefician con el divorcio (calculan que sólo una tercera parte de los divorcios corresponde a esta categoría). En matrimonios con conflictos normales o de baja intensidad, la situación de los hijos empeora después del divorcio y por eso los expertos creen que, con excepción de los matrimonios con graves conflictos, lo mejor para los hijos es que los padres permanezcan unidos e intenten arreglar los problemas.


Mito 6: Porque son más cautelosos para establecer relaciones que lleven al matrimonio, y tienen una determinación más fuerte para evitar la posibilidad del divorcio, los hijos de divorciados tienden a tener tanto éxito en sus propios matrimonios como los de hogares armónicos.

Realidad: Los matrimonios de personas que vivieron el divorcio de sus padres tienen más posibilidades de divorciarse que aquellos que crecieron en hogares armónicos. Una razón que podría explicarlo, es que observando a los padres, los hijos aprenden sobre la permanencia y el compromiso que se adquiere con el matrimonio. En este sentido, los hijos de divorciados tienen minado el sentido de compromiso para toda la vida.


Mito 7: Sentir mucha infelicidad en algunas etapas del matrimonio es señal de que terminará en divorcio.

Realidad: Todos los matrimonios tiene sus altas y bajas, y las investigaciones sobre el tema indican que la mayoría de las personas que dicen en un momento dado de su matrimonio que se sienten infelices, cinco años después aseguran estar bastante satisfechas.


Mito 8: Los hombres inician con mayor frecuencia el proceso de divorcio.

Realidad: Dos terceras partes de los divorcios los inician las mujeres, sobre todo si tienen clara su situación económica. En la mayoría de los casos tienen la posibilidad de quedarse con los hijos, que es uno de los aspectos más importantes -si no el más-, de sus vidas. Sin embargo, si existe la posibilidad de perder a los hijos, la iniciativa femenina disminuye. Por otra parte, como es mayor el número de hombres infieles o con problemas de alcohol o drogas, son muchas las mujeres que deciden separarse por estas causas. Los hombres son más pragmáticos y tienden a acomodarse en matrimonios disfuncionales.
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