"POR LA DIVERSIDAD. CONTRA LA DISCRIMINACIóN"

Autor: Nieves García Fuente: Mujer Nueva

“Como parte de su Programa de Acción para luchar contra la discriminación, la Comisión Europea está llevando a cabo una campaña paneuropea de información, de cinco años de duración, sobre la lucha contra la discriminación por motivos de origen étnico o racial, religión o creencias, enfermedad, edad u orientación sexual. Con el eslogan "Por la diversidad. Contra la discriminación"..."

Así inicia el lanzamiento la página web, creada para esta campaña stop- discrimination.

Todos estamos contra la discriminación, pero no todos estamos “por la diversidad”, al menos la provocada por “la orientación sexual”. Discriminación significa en principio separar, distinguir, diferenciar una cosa de otra. Actualmente viene a significar diferencia en el trato que se da a otras personas por considerarlas menos dignas o inferiores a causa de su raza, etnia, religión, sexo, etc. Discriminar es injusto, porque limita la libertad de un ser humano sin que este haya elegido previamente ningún comportamiento que lo amerite. Quien asesina, y reitera su opción (terrorismo), pierde el derecho natural a su libertad. Esto no es discriminación sino salvaguardia de los derechos humanos, en concreto de las posibles víctimas del terrorismo.

Las categorías que harían injusto un trato: origen étnico, raza, enfermedad, edad, etc., vienen dadas de forma natural; es decir no se escogen, no hay ejercicio de la propia libertad y por ello la persona no es responsable de ello. La herencia genética marca gratuitamente a la persona, en su raza, en su sexo, incluso en las enfermedades que se contraen... Son características accidentales que no tocan la esencia del ser humano son accidentes propios de la naturaleza humana. Discriminar es injusto, cuando las causas de este trato diferente son naturales, pero el ejercicio de una orientación sexual diversa a la de la propia dotación biológica y genética no es natural.

¿Y qué es la orientación sexual? La orientación sexual, cuando difiere de la que marca la misma biología corporal, aunque se vende como algo natural, con lo que la persona nace y que no se puede cambiar, es una desviación, una a-normalidad. Se respeta a la persona que lo sufre, pero no se impone a toda la sociedad este comportamiento como si fuera natural. Afecta a quien lo vive y afecta a la sociedad que se ve alterada en su médula: la familia, principio del equilibrio de la persona. Puede haber leyes que protejan sus derechos pero que igualen sus uniones a los de un matrimonio natural.

Analicemos un ejemplo concreto: si un hombre o una mujer que siente inclinación sexual hacia personas de su mismo sexo, quiere dar clases en un colegio, ¿Para no discriminarlo tengo la obligación de contratarlo como profesor? ¿Y si los padres de familia se negarán a que el/la profesor/a de su hijo/a fuera una persona con esta orientación? ¿Están en su derecho o se les puede denunciar por discriminadores? ¿Quién es en este caso la víctima real: el/la profesor/a o el alumno adolescente?

La homosexualidad, el lesbianismo son problemas reales para la persona que lo vive. Si el día de mañana se acepta como normal la pederastia, el incesto o el sadismo... ¿se izará la bandera de la no-discriminación a favor del pederasta en lugar del niño? Increíble pero posible, pues la argumentación puede ser la misma. “Por la diversidad. Contra la discriminación”

Por la diversidad, sí, pero la diversidad natural. La que nos viene dada como un enriquecimiento por la misma naturaleza. La belleza del universo es el reflejo de la armonía que emana de la diversidad casi infinita. Lo mismo sucede en el mundo de lo humano, cada hombre y mujer es un ser diverso, valioso en sí mismo, que enriquece a la Humanidad, ya solo con su existir. Cada uno es diverso, pero todos somos humanos; y hay sólo dos formas de serlo: hombre y mujer.

Nuestra sociedad pluralista es compleja. Queremos hacer el bien, no discriminar pero... discriminamos la verdad, para consentir con el bien relativo y parcial de unos pocos. George Bernanos decía “Oirás muchas verdades que llaman consoladoras; pero la verdad libera primero y consuela después”.

Sólo una sugerencia, añadir al slogan de la campaña, una sola palabra, la que puede ayudar a dar un poco de luz en este tema: “Por la diversidad natural. Contra la discriminación”.
http://www.mujernueva.org
 
 
 
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