17 AñOS, MADRE DE 3 HIJOS DE 3 PADRES

Autor: Neil Sears Beth Hale Fuente: El Mundo (España)

LA PRENSA SERIA la ha llamado «madre coraje». La joven se ha convertido en celebridad entre críticas y aplausos. Courtney no tendrá aún 40 años cuando su último hijo sea mayor de edad

Courtney Cassidy es vehemente al afirmar que su vida sexual hasta la fecha ha sido absolutamente responsable. Mientras sus amigas perdieron la virginidad antes, ella quería esperar hasta sentirse suficientemente madura para tener un hijo.


Así que aguardó hasta que cumplió 14 años y, tal y como esperaba, quedó embarazada a la primera de la que iba a ser su primera hija, Laina-Leagh. Rompió con el padre apenas 15 días después del parto.

Cuando la pequeña estaba a punto de cumplir seis meses, Courtney salió una noche de copas. Se emborrachó, conoció a un chico y acabó llevándoselo a casa. Cuando se despertó a la mañana siguiente, el tipo ya no estaba. Courtney no tardó mucho tiempo en descubrir que se había vuelto a quedar embarazada. Es así como llegó al mundo Lennon. Courtney no se acuerda siquiera del nombre del padre.

Dos semanas después de darlo a luz, Courtney volvió a salir de fiesta y, en un McDonald's, conoció al que sería el tercer hombre de su vida. Volvió a ir a casa con él, y, de nuevo, se acostaron sin recurrir a método anticonceptivo alguno.

La adolescente de la localidad inglesa de Leicester fue pronto madre por tercera vez, en esta ocasión de otro niño al que llamó Layton.

Por suerte, su tercer novio ha decidido quedarse a su lado, si bien, por desgracia, cuando el pequeño Layton va camino de cumplir seis meses, no ha encontrado trabajo aún. La incipiente familia, sin embargo, ha recibido una vivienda pública y Courtney cobra un subsidio de 620 libras -925 euros- al mes .

«Nos dieron clases de educación sexual cuando tenía 14 años», explica la joven, que hoy tiene 18 años, desde el salón de su casa. Guardada por una puerta de madera con un candado porque la cerradura original la rompió la policía pensando que iban a encontrar a un traficante de drogas, la casa está en la planta superior de un edificio sin ascensor a la que Courtney debe subir a lo largo de cuatro tramos de escaleras con el cochecito de Layton a cuestas.

«Pero entonces ya era demasiado tarde para mí. Yo ya estaba embarazada», prosigue. «Te enseñan a poner un condón, pero eso es como si te animaran a tener relaciones sexuales. No te hablan de las consecuencias. Si a mí me hubiesen hablado de todo eso, probablemente mi vida hoy sería completamente distinta. Habría seguido estudiando y ahora tendría un trabajo aceptable».

En cierto modo, Courtney ha sido la continuadora de una tradición familiar. Su madre, Julie, de 41 años, tiene cuatro hijas de cuatro padres diferentes y se había separado del padre de Courtney, Ian, antes de que ella naciera. De hecho, cuando ella llegó al mundo su padre estaba en la cárcel y «nunca quiso saber nada».

«Mi hermana tuvo a su hija Jade con 14 años», explica Courtney, «y yo quería tener mi propio bebé». De modo que se quedó embarazada por primera vez en septiembre de 2000, la misma noche que perdió la virginidad, de su entonces novio, Thomas Potter, de 16 años.

«Le conocí con 12 años en el Día de la Nariz Roja, esa fiesta en la que tienes que donar peniques antes de dar un beso a alguien», prosigue. «Empezamos a salir juntos, pero no nos acostamos hasta que yo cumplí los 14. Mis amigas perdieron la virginidad mucho antes que yo, pero yo quería esperar hasta que me sentí preparada para tener un hijo».

Durante cuatro meses mantuvo su embarazo en secreto. «Tenía miedo.Mi madre creía que yo era virgen». Pero cuando Julie supo que su hija estaba embarazada la llevó al médico. El doctor planteó la posibilidad de abortar y la madre se mostró de acuerdo. Fue Courtney quien se negó en redondo. «Me encantan los críos; no podía hacerlo».

En mayo de 2001 estaba en el paritorio. «Mamá y Thomas estaban conmigo», recuerda, «pero él sólo vino porque quería ver si el bebé se le parecía. Fue una cuestión de ego».

A los dos días la pareja ya había discutido por ver a quién le tocaba quedarse cuidando de la pequeña Laina-Leagh y en 15 días se dejaron de ver. «Me dijo que me buscase otro papá porque él ya se había buscado otra novia». Pero las peleas no sólo llegaron con Thomas. Courtney discutió son su madre y acabó instalándose en un hostal.

También asistió a una escuela para madres adolescentes en Leicester.«Allí no era la más joven, ni mucho menos. Había una chica de 11 años con la que iba a nadar a menudo y con la que terminé llevándome muy bien». Cada año cerca de 100.000 británicas menores de 20 años se quedan embarazadas, de las que más de 57.000 acaban dando a luz, lo que supone un 36,3 por mil del total.

Fue entonces, con Laina-Leigh a punto de cumplir seis meses, cuando Courtney quedó embarazada por segunda vez.

Esta vez no era su intención. Despertó con resaca de la noche anterior y reparó en que no había tomado ninguna precaución antes de acostarse con el chaval que antes de que ella abriera un ojo ya había volado de su cama. De modo que -y esto da una prueba de hasta dónde llega la desinformación de Courtney Cassidy en materia de contraconcepción- llamó a una amiga y le pidió «tres o cuatro píldoras» anticonceptivas -no del día después- creyendo que con tomárselas sería suficiente para evitar un embarazo.

Al cabo de dos meses descubrió que no. Pero se volvió a negar a abortar. «No quería. Puede que el padre fuese un desconocido, pero no era culpa del crío».

Se instaló en casa de su hermana Emma, la que también había tenido una hija con 14 años. Para entonces la pequeña Jade ya tenía siete años. Courtney terminó alumbrando a Lennon en agosto de 2002.


EL PADRE PERFECTO


La situación, sin embargo, estaba lejos de ser óptima. Y Courtney cayó en una profunda depresión. «No me vinculé lo suficiente a él», cuenta la muchacha al repasar aquellos días. «Estuve a punto de suicidarme, pero no se lo dije a nadie para que no me quitaran la custodia de los niños».

No tenía Lennon 15 días cuando Courtney volvió a salir. Esta vez conoció a John King, un par de años mayor que ella y también con un pasado conflictivo a cuestas. Pandillero y pendenciero, se había marchado de casa e incluso había dormido en la calle alguna noche.

A pesar de ello, John se reveló como el perfecto padre. «Venía a casa todos los días», asegura Courtney. «Le daba el biberón a Lennon, lo sacaba, le cambiaba los pañales... Yo estaba hecha polvo y él le dio a Lennon todo el amor que necesitaba y yo no era capaz de darle».

En enero de 2003 Courtney estaba otra vez encinta, esta vez de John. Pasaron por algún mal momento -«Yo salía de fiesta embarazada mientras él se tenía que quedar a cuidar de Laina y de Lennon», reconoce Courtney-, pero el nacimiento de Layton, a finales del año pasado, y la concesión de una vivienda pública en la que han podido instalarse juntos han actuado de bálsamo.

Hoy Courtney no se avergüenza de su situación. Su teléfono no deja de sonar y ya le han invitado a más de un programa de TV para que cuente su historia. Mientras la mitad de los columnistas del país la juzga ingenua e irresponsable y la otra mitad alaba su fuerza de carácter -Barbara Ellen llegó a llamarla Madre Coraje en The Observer-, a ella no le tiembla el pulso: «Ya sé que hay muchos prejuicios, pero la gente puede pensar lo que quiera.Cuando Layton vaya al colegio, yo todavía seré suficientemente joven para empezar mi carrera».

Se ha matriculado en una academia de informática y no le importaría acabar en la policía. Aunque también ha hablado de llevar «una vida glamourosa como modelo y ser tan famosa como Jordan».

Y, ¿más hijos? De momento, no. «Con tres ya es suficiente», dice.


15.000 MADRES-NIÑA EN ESPAÑA

Es un problema que no se puede esconder debajo de la alfombra.La cuarta parte de los adolescentes españoles, entre 15 y 17 años, reconoce ser sexualmente activos. El 60% practica la penetración.Y la inmensa mayoría confiesa no utilizar métodos anticonceptivos, siendo los más utilizados el coitus interruptus y el preservativo.La píldora no es muy usada debido a los olvidos de las tomas.El resultado es que, según datos de la Federación de Planificación Familiar en España (FPFE), el 3,3% de las jóvenes se quedan embarazadas.En cifras, esto supone más de 15.000 al año, de las que al menos 9.000 abortan. Un millar de los que sí nacen, aproximadamente, se corresponde al segundo hijo de estas madres adolescentes, lo que convierte a nuestro país en el segundo de Europa, tras el Reino Unido, con mayor número de madres embarazadas menores de edad. Lejos aún, sin embargo, del 9% que se registra en países como Estados Unidos. Más datos: expertos de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), consideran que el adelanto en la edad de menstruación ha contribuido al aumento de estos embarazos.Los centros de planificación familiar insisten en que la educación sexual debe ser considerada como uno de los pilares de la formación de los jóvenes y niños ya desde la infancia porque, reconocen, todavía están bastante desinformados y tienen muchos tabúes en la cabeza (vergüenza, por ejemplo, de acudir a una farmacia a comprar un anticonceptivo). Sin embargo -algo positivo- el número de embarazos adolescentes es en nuestro país la mitad del registrado en los años 70. Todo un consuelo...

http://www.elmundo.es/cronica/2004/444/1082380600.html
 
 
 
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