LA CEPAL

Autor: Paz Fernández Cueto Fuente: Reforma


Nuevamente el tema de la mujer acapara la mesa de las negociaciones. Esta vez fue la CEPAL, Comisión Económica para América Latina y el Caribe, el órgano de Naciones Unidas encargado de convocar a la IX Conferencia Regional sobre la Mujer, en una reunión de carácter intergubernamental. México será durante los días 10, 11 y 12 de junio, punto de encuentro para más de 40 países de la región. El propósito es examinar la aplicación de los compromisos internacionales de cara a Beijing+10 que deberá celebrarse en marzo del 2005.

La presencia del presidente de la República y desde luego la de Marta que ha hecho suya la causa de las mujeres, dio relieve a la inauguración.

¿Qué duda cabe de que ha habido importantes logros para las mujeres en el terreno del abatimiento a la pobreza, en el mejoramiento de las condiciones de salud, combate al analfabetismo, inclusión de las mujeres en educación básica y superior? De la misma manera se han logrado mejores condiciones de trabajo, apertura en espacios políticos y acceso a espacios de poder, defensa de los derechos humanos y las garantías individuales.

En estos terrenos justo es reconocer que el movimiento feminista ha ejercido un liderazgo positivo, que sus demandas y exigencias se han traducido en acciones benéficas para muchas mujeres de nuestra región y del mundo entero, a través de una perspectiva de género que se traduce en presencia femenina al hablar de oportunidades equitativas entre ambos sexos, y el reflejo de esta visión incluyente de las mujeres en acciones y políticas públicas.

En esta ocasión, los ejes temáticos pobreza, economía y equidad de género fungen como hilo conductor de la Conferencia. Apenas se distribuyó a pocas horas de la inauguración, el Proyecto de declaración del "Consenso de México" sin que antes se conociera su contenido, lo que no dejó de sorprender a los representantes de algunos de los países convocados, mismos que buscan precisamente: un consenso.

¿Es que alguien, al menos en el discurso, puede no estar de acuerdo en promover la igualdad y la justicia entre hombres y mujeres? La polémica surge cuando se abordan cuestiones relativas a servicios de salud reproductiva, o derechos sexuales y reproductivos de la mujer, que incluyen, en el lenguaje manejado por la ONU y las asociaciones de corte feminista, el tema del aborto.

Más de 10 años familiarizados con el manejo de estos términos en reuniones internacionales, han venido a desnudar su verdadero significado escondido tras el eufemismo y la manipulación semántica de unas palabras aparentemente inocentes.

Hoy en el evento inaugural, Carmen Barroso procedente del Brasil, al rendir homenaje a las pioneras del feminismo a partir de aquella Primera Conferencia de la Mujer en México, elogió avances importantes de la agenda feminista tales como el derecho al aborto seguro y el apoyo al lesbianismo, entre otras cosas, ante un efusivo aplauso de algunas asistentes, dejando claros una vez más unos de los propósitos prioritarios de su agenda.

El Consenso de México presenta dificultades que habrá que superar, antes de constituirse en un verdadero consenso si es que se encuentra el espacio para ello, ya que el horario presentado no establece mesas de discusión.

Comienza reafirmando el compromiso con El Cairo y con Beijing, sin hacer mención de que las Plataformas correspondientes fueron aprobadas con reservas de varios de los países firmantes, más de 20 en el Cairo y de 60 en Beijing.

El punto más álgido será sin duda la aprobación del párrafo viii a propósito de "realizar las modificaciones legislativas, financieras y políticas necesarias para garantizar el ejercicio de los derechos reproductivos y el acceso no discriminatorio a los servicios de salud sexual y reproductiva" es decir el compromiso asumido por los gobiernos para despenalizar el aborto, garantizando éste como un servicio público financiado por el Estado.

La Delegación Gubernamental Mexicana deberá verse en apuros. Por una parte está la Constitución que en sus artículos 1o. y 14 establece que "todo individuo gozará de las garantías que la Constitución otorga", y por tanto, "nadie puede ser privado de la vida", además de que los artículos 32, 34 y 37 establecen que "la nacionalidad mexicana se adquiere desde el momento de la concepción". Esto sin mencionar la Jurisprudencia 14, 2002 presentada por el presidente Fox, en donde se establece que: "todo individuo desde la concepción goza de los derechos humanos y las garantías que la Constitución le otorga, por lo tanto, cualquier acto que atente contra la vida del óvulo fecundado es violatorio de la Constitución y de los Derechos Humanos".

Aprobar el Consenso de México tal y como está redactado, significaría contradecir el principio de la Carta Magna desconociendo además los principios del partido Acción Nacional que llevó al Presidente al poder, con el apoyo de un pueblo que un día se entusiasmó con su ideario político e ideológico.

Se trata del enfrentamiento entre dos posturas distintas que se traduce en concepciones del mundo, del hombre y de la mujer, radicalmente opuestas. La feminista parte por un lado de la concepción materialista de la vida en donde los extremos se dan la mano: el marxismo de los países totalitarios y el liberalismo capitalista radical. La primera postura se inspira en el postulado hegeliano de la lucha de contrarios y la segunda en el relativismo subjetivista en donde todo cabe y todo se vale. Ante esta concepción del mundo, la idea de autonomía predomina tanto como el concepto de poder. Cada individuo se convierte en la única y última instancia de sí mismo, se excluye el concepto de deber ser en el comportamiento humano, por lo que cualquier obstáculo o injerencia de algo que impida hacer lo que se quiera con la propia vida o con el propio cuerpo, representa una agresión contra la que hay que defenderse.

Por otra parte la visión humanista o personalista postula que vivir sólo de derechos no es una buena receta para una vida exitosa, que libertad y responsabilidad son las dos caras de una misma moneda, que negarse a asumir las exigencias de una naturaleza inherente a toda vida humana es negarse a ser hombre en el sentido genérico de la palabra.

La naturaleza desde luego limita, limita a ser hombre o mujer y aceptar por ello normas y deberes que le posibilitarán crecer en la única libertad posible: la de ser hombre. Cuando se acepta una ley que nos sobrepasa, la misma que establece que hay un bien y un mal, la misma que da sentido ético al comportamiento humano -independientemente de creencias religiosas- es cuando el camino hacia el progreso deja de ser pura ilusión y espejismo.

Deseamos éxito a la IX Conferencia Regional de la Mujer de la CEPAL, confiando en que se llevará a cabo en apertura, diálogo democrático, respeto a los países representados y a sus pueblos.
http://www.reforma.com
 
 
 
Haz politica es una publicación que promueve la participación política del ciudadano y su intervención en los asuntos públicos que atañen a la familia con su acción, su opinión y su voto.
Derechos reservados www.hazpolitica.org -  Solo: comentarios@hazpolitica.org