CONVIERTE TU ESCUELA EN UNA ESCUELA DE CARáCTER

Autor: Thomas Lickona Fuente: CHARACTER MATTERS: How to Help Our children Develop Good Judgment, Integrity, and Other Essencial Virtues

“La escuela debe incorporar a sí misma el carácter. Ella debe progresar para convertirse en un microcosmos de la sociedad civil, justa y solidaria que desean crear”.

-Siete principios de la efectiva educación del carácter

La educación del carácter implica convertirse en una escuela de carácter, un lugar donde se ponga el carácter como lo primordial.

¿Cómo se convierte una escuela en una comunidad de virtudes, un lugar en el que las cualidades morales e intelectuales como: el juicio recto, el esfuerzo, el respeto, la bondad, la honestidad, el servicio y la ciudadanía son modeladas, impulsadas, apreciadas, promovidas y puestas en práctica en cada aspecto de la vida escolar –el ejemplo que den los adultos, la relación entre maestros, el manejo de la disciplina, el contenido del currículo, el rigor de los estándares académicos, la ética que impere en el ambiente escolar, el desarrollo de actividades extracurriculares y el involucramiento de los padres?

Un director de una escuela en California, U.S.A dice: “La misión de nuestra escuela ha evolucionado con la finalidad de que nuestros estudiantes ingresen en la Universidad de Stanford, pero yo quiero que nos preguntemos: ¿Estamos desarrollando mejores personas, personas íntegras, sanas en todos los sentidos? ¿Estamos ayudando a nuestros estudiantes a desarrollar el sentido de que ellos son agentes morales –capaces de desarrollar su propio carácter y un mundo mejor para todos?

“Denme un modelo a seguir”, dice una directora de Preparatoria. La verdad es que si alguien estudia veinte diferentes escuelas que hayan ganado el premio “National Schools of Character” podrá encontrar veinte historias distintas, cada una refleja las ideas creativas de las personas que se dedican a la formación del carácter. Pero en medio de la diversidad de estas historias exitosas existen estrategias comunes que pueden guiar a cualquier escuela. Todas juntas pueden conformar un plan para comenzar, sostener y continuar mejorando un esfuerzo sistemático para formar el carácter.

Estas estrategias para convertirse en una escuela del carácter pueden enriquecerse con el involucramiento del personal académico y administrativo de la escuela, de los alumnos y de los padres. Estos son los tres grupos cuya participación es crucial para el éxito de una iniciativa de formación del carácter. Nos centraremos ahora en el primer grupo: el staff de la escuela, formado por todo el personal que labora en la institución.

1. HACER UN IDEARIO

En el manual de implementación “Educando el carácter en las Escuelas Públicas de Denver”, los autores escriben: “Las escuelas que han avanzado en la formación del carácter lo hicieron con la ayuda de un ideario”. El cual es una manera de expresar los valores y las aspiraciones de todos los miembros de la comunidad educativa. La importancia de formular un ideario, dicen los autores, se deja ver en varios estudios del campo empresarial y del no lucrativo. Un ideario ha sido la clave para mantener unidas a organizaciones exitosas y mantenerlas cohesionadas en momentos duros. También un ideario crea una comunidad unida en la que los miembros sienten lazos fuertes y una identidad moral común porque están unidos por valores comunes.

Aquí tenemos el ideario de la Slavens School, ganadora en el 2001 del premio National Schools of Character. Este ideario fue conformado durante un año con la participación del staff escolar, estudiantes y padres de familia (www.slavens.dpsk12.org).

“En la Escuela Salvens tomaremos el mejor camino. Cuidaremos de nosotros mismos, de los demás y de nuestra escuela. Mostraremos respeto usando un vocabulario apropiado y acciones adecuadas, escuchando atentamente, mejorándonos a nosotros mismos y asumiendo la responsabilidad de nuestra conducta y nuestro aprendizaje. ¡Así es como nos conduciremos aunque nadie nos vea!”

Como Elbot y sus colegas apuntan, un ideario puede servir como un punto de referencia perenne en la vida de la escuela que guíe las decisiones de los estudiantes y del staff. El ideario es más amplio y profundo que una simple regla (como “no empujen en la fila”, “limpien sus charolas en la cafetería”), pues busca infundir un pensamiento crítico y un juicio ético acerca de una amplia gama de situaciones, incluyendo aquéllas para las que no existe una regla específica. ¿Qué significa, por ejemplo, escoger el mejor camino, generalmente el difícil, en cualquier circunstancia?

Para crear un ideario escolar se puede comenzar examinando la misión establecida (a veces demasiado largo, complejo, más difícil de recordar que un ideario) ¿Qué valores morales e intelectuales están expresados en la misión? ¿Qué valores importantes faltan o pueden estar explícitos en el ideario? El comité de una escuela puede escribir cuatro o cinco compromisos, como lo hicieron en la Escuela Slavens para proponerlos como ideario y hacer circular esta propuesta a todo el staff escolar, alumnos y padres para que se de una retroalimentación. (Para obtener una copia de Educating For Character in the Denver Publics Schools con pasos específicos de cómo crear un ideario contactar a Charles Elbot charles_elbot@dpsk12.org).

2.TENER UNA MÁXIMA BASADA EN EL CARÁCTER

¿Vive el ideario de la escuela en los corazones y en la mente del staff escolar y de los estudiantes? Una manera de promover que esto suceda es teniendo una máxima –lo mejor sería que la tomaran del ideario- que refleje la esencia del ideario y se convierta en una parte importante de la cultura de la escuela. Aquí tenemos cuatro ejemplos de máximas de algunas escuelas:
Tomamos el mejor camino. (Slavens Schools, K-8)
Juntos somos lo mejor que podemos ser. (Sheridan Hills Elementary School)
Todo lo que lastima a mi hermano me lastima. (Saint Benedict’s Preparatory School)
Propósito, orgullo y ejecución. (Mountain Pointe High School)

La última de estas escuelas, Mountain Pointe High School, fue ganadora del premio 1998 National School of Character, y tiene las tres P’s de su máxima –Purpose, Pride and Performance- presentes en todos los medios de comunicación de la escuela, en el periódico para padres y en los manuales de los estudiantes. Los maestros utilizan el lenguaje de propósito, orgullo y ejecución en los salones de clase. A los estudiantes se les pide que lleven un registro de su tiempo (¿Cuánto tiempo pasan viendo T.V.?, por ejemplo) y que evalúen el uso de su tiempo en relación a la máxima de la escuela.

3. ASEGURAR EL APOYO DEL DIRECTOR PARA HACER
DE LA FORMACIÓN DEL CARÁCTER UNA PRIORIDAD

Las prioridades del director son las prioridades del staff educativo. Durante los ocho años que nos centramos en las Rs (Respeto y Responsabilidad) para conducir las “Summer Institutes in Character Education”, hemos encontrado que cuando el director –o su representante- participa como miembro de nuestro instituto, existe una mayor posibilidad de que se implemente la educación del carácter en aquella escuela.
Esto no significa que el director deba hacerlo todo. Nosotros trabajamos con una escuela elemental donde el director estableció un comité de formación del carácter. Antes de retirarse escogió a la subdirectora, la cual recibió entrenamiento especial. Impulsó talleres para capacitar al resto del staff y cuando ingresaron nuevos profesores los introdujo en el programa e hizo una demostración con los estudiantes para ayudarlos a comprender la importancia de aquella estrategia para la educación del carácter.
Ella creó un centro de recursos para maestros y un centro de recursos para padres. Pero aunque ella fuera la campeona del esfuerzo por la educación del carácter todos sabían que esta iniciativa era una de las prioridades del director –algo que él señalaba para todo el staff, asistiendo a los talleres y pidiendo a los maestros que incluyeran en su plan semanal cómo estaban promoviendo el desarrollo del carácter.

¿Qué se puede hacer si no tenemos el apoyo del director? Un grupo de profesores puede pedir permiso al director para presentar la idea de un programa de educación del carácter para que sea considerado por el staff. Uno de los programas más fuertes en esta línea comenzó con un grupo de profesores que tenían un director pasivo, ellos decidieron tomar la iniciativa de hacer de su escuela un lugar mejor.

4. FORMANDO A LOS GRUPOS LÍDERES

Convertirse en una escuela de carácter requiere un equipo líder que planee e implemente el programa. Nuestra experiencia trabajando en escuelas nos permite hacer cuatro recomendaciones en esta área:

1. Hacer uso de la infraestructura existente en la escuela: por ejemplo, ¿Existe un comité de mejora u otro equipo que se pueda hacer cargo del programa o un subcomité? En otro nivel: ¿Pueden los departamentos académicos tomar el liderazgo en este tema?
2. Crear varios pequeños comités, cada uno con una función distinta. Esto divide el trabajo e involucra a más personas. Mientras exista mayor participación habrá más éxito. Por ejemplo, la Wasatch High School, Utah, aumentó al participación del Staff y los estudiantes formando distintos comités: Infusión de Valores en el Diseño Curricular, Reforzamiento de Valores (através de carteles), Reconocimiento a los Estudiantes, Servicio a la Comunidad y Actividades Extracurriculares.
3. Extender la invitación a todos, incluyendo a los que no muestran interés. Buscar que personas influyentes se adhieran, también aquellos escépticos y aquellos que pudieran oponerse a este esfuerzo.
4. Asegurarse que todos los grupos estén representados. Todos los grupos que forman la comunidad –administrativos, profesores, alumnos, otros profesionales, padres- deben estar representados en los comités.

5. DESARROLLAR UNA BASE DE CONOCIMIENTO

El equipo a cargo necesita estar empapado acerca de la educación del carácter. Ahora hay docenas de sitios web valiosos (los estudiantes pueden ayudar investigándolos). Un buen lugar para empezar es el sitio del Character Education Partnership (www.character.org), el cual tiene muchos recursos, incluyendo el documento fundacional: “Los siete principios de la educación efectiva del carácter”. Nuestro sitio web (www.cortland.edu/c4n5rs) ofrece un resumen de doce puntos acerca de la educación del carácter y enlaces a otros sitios.

Algunos libros que ofrecen una introducción al tema son: Character Education in America’s Blue Ribbon Schools (nivel básico) escrito por Madonna Murphy; Building Character in Schools (nivel medio y superior) escrito por Kevin Ryan y Karen Bohlin; y el mio llamado Educating for Character: How Our Schools Can Teach Respect and Responsability (K-12).
Para tener una visión homogénea del tema, algunos equipos determinan que sus miembros lean los mismos libros. En otros casos, leen diferentes libros y hacen un resumen para el resto del grupo.

Recomiendo ampliamente visitar otras escuelas que ya estén llevando a cabo la educación del carácter (desde hace dos años al menos) para constatar por propia mano cómo está funcionando el programa. Sería valioso entrevistarse con el encargado del programa y preguntarle: ¿Cómo empezaron? ¿Cuáles han sido los costos? ¿Se involucran los padres y los estudiantes? ¿Qué está funcionando y qué no? ¿Se evalúa cómo están logrando impacto?

Si es posible el equipo encargado podría capacitarse a través de conferencias, talleres, cursos y alguna otra oportunidad de desarrollo profesional.

6. INTRODUCIR EL CONCEPTO DE EDUCACIÓN DEL CARÁCTER
A TODO EL STAFF ESCOLAR

Yo recomiendo invitar a todo el personal a una sesión introductoria en la educación del carácter, si los hacemos quedará claro que “todos somos importantes en la comunidad educativa pues todos tenemos un papel en el desarrollo de un buen carácter en nuestros estudiantes y hacer de nuestra escuela el mejor lugar que pueda ser”.
Esta sesión introductoria debe contemplar cuatro preguntas básicas:
1. ¿Cuáles son las metas de la educación del carácter?
2. ¿Qué se requiere de mi, de mi trabajo?
3. ¿Cómo resultaría esto si lo implementamos en toda la escuela?
4. ¿Cuáles son los beneficios si hacemos esto?
Veamos como acercarse a estas respuestas.

7. CONSIDEREMOS:
¿QUÉ CLASE DE PERSONAS QUEREMOS FORMAR?

Las metas de la educación del carácter son tres: personas de buen carácter, escuelas de carácter y una sociedad de carácter. Esto conlleva a la importante pregunta: ¿Qué es el buen carácter? El staff puede responder esta pregunta cuestionándose: ¿Qué cualidades queremos que posean nuestros graduados? ¿Cuáles fortalezas morales e intelectuales les ayudarán para tener vidas completas, con objetivos, productivas y para construir un mundo mejor?

En pequeños grupos, a manera de tormenta de ideas, el staff enlistará las cualidades y pegarán las hojas en el salón para que todos puedan leerlas. (casi siempre, los distintos grupos enlistan las mismas cualidades). El siguiente paso es comparar las cualidades propuestas por el staff con un esquema preexistente que define el buen carácter como el que se presenta a continuación:

10 VIRTUDES ESENCIALES Y SUS VIRTUDES DE APOYO

1. Sabiduría
• Juicio objetivo; habilidad para tomar decisiones inteligentes
• Conocer cómo poner en práctica las virtudes
• Capacidad para discernir lo que es importante; habilidad para establecer prioridades
2. Justicia
• Equidad
• Respeto
• Responsabilidad
• Honestidad
• Cortesía/Civilidad
• Tolerancia (respeto a la libertad de conciencia)
3. Fortaleza
• Paciencia
• Perseverancia
• Agradecimiento
• Coraje
• Resistencia
• Confianza en si mismo
4. Auto-control
• Autodisciplina
• Habilidad para manejar las emociones y los impulsos personales
• Habilidad para diferir a la gratificación instantánea
• Habilidad para resistir a la tentación
• Moderación
• Autocontrol sexual
5. Amor
• Empatía
• Compasión
• Bondad
• Generosidad
• Servicio
• Lealtad
• Patriotismo (amor a lo que es noble en el propio país)
• Capacidad de perdonar
6. Actitud positiva
• Esperanza
• Entusiasmo
• Flexibilidad
• Sentido del humor
7. Trabajo
• Iniciativa
• Diligencia
• Alcanzar las metas
• Capacidad para generar y obtener recursos
8. Integridad
• Adhesión a principios morales
• Fidelidad a una conciencia bien formada
• Mantener la palabra empeñada
• Consistencia ética
• Honestidad consigo mismo
9. Gratitud
• El hábito de ser agradecido, apreciar las bendiciones que hemos recibido
• Reconocer lo que les debemos a los demás
• No quejarse
10. Humildad
• Reconocer las fortalezas y las limitaciones personales
• Fortaleza para admitir los errores y asumir la responsabilidad de corregirlos
• La decisión de convertirse en una mejor persona

Cuando el staff compara la lista que ellos hicieron con las diez virtudes esenciales, ellos pueden preguntarse ¿Qué coincidencias vemos? Las diez virtudes y las que se derivan de éstas nos dan un marco de referencia de acuerdo a lo que nuestra escuela necesita? ¿Cómo debe ser modificado este esquema para acoplarse a la cultura de nuestra escuela y al nivel de desarrollo de nuestros estudiantes?

De cualquier forma en la lista de virtudes a alcanzar es importante que sea amplia, incluyendo las virtudes importantes y que el staff la haga suya. Además será distribuida una copia a los padres y a los estudiantes para que su punto de vista sea incorporado.

Una vez que el carácter fue definido, la definición de la educación del carácter surge de manera natural: la educación del carácter es el esfuerzo deliberado por desarrollar las virtudes que permitan una vida plena y construir un mundo mejor.

8.CONSIDERAR,
¿QUÉ SIGNIFICA LA EDUCACIÓN DEL CARÁCTER PARA MÍ?

Para resolver esta pregunta, recomiendo una actividad fácil de realizar empleando la guía “100 maneras de promover la educación del carácter”. (Pueden encontrar la guía completa contactando a nuestro centro al correo c4nr5rs@cortland.edu)

• Organice al staff en parejas.

• Se darán siete minutos para que individualmente lean la lista “100 maneras de promover la educación del carácter” con las siguientes instrucciones: “Circularán aquellas actividades que ya han realizado, pondrá un asterisco a aquellas que aún no realicen pero pretendan hacerlo. Al oír la señal deténganse y compartan con su pareja una actividad que hayan circulado y una que hayan marcado con un asterisco y expliquen por qué”.

Aquí presentamos sólo seis ejemplos de las 100 maneras de promover la educación del carácter:
1. Enseña con el ejemplo. Recoge un pedazo de basura del pasillo o del patio. Emplea un lenguaje adecuado y cortés con los estudiantes.
2. Admite cuando te equivoques y busca maneras de remediar los errores. Ayuda a los estudiantes a hacer lo mismo.
3. En tu salón de clases coloca carteles con frases que fomenten la formación del carácter.
4. Escoge literatura de calidad para niños y adultos –rica en contenidos y significados morales- para leer con tus estudiantes. No pierdas el tiempo con textos de poca calidad.
5. Lean biografías de hombres y mujeres que hayan demostrado tener un carácter bien formado y analicen cómo lo demostraron.
6. Discutan en clase los hábitos necesarios para ser un excelente alumno –en tu materia y en la escuela en general.
7. Cuando seas testigo de algún acto cruel, detenlo y ayuda a quien lo cometió para que se de cuenta por qué está mal hacer eso.
8. Enseña a los niños a escribir notas de agradecimiento. Como grupo escriban notas de agradecimiento a las personas que los apoyan.
9. Emplea el lenguaje de las virtudes –términos como respeto, responsabilidad, integridad, sabiduría, diligencia, perseverancia y humildad- y enseña a los estudiantes a hacer los mismo.
10. Comparte con los estudiantes uno de tus héroes personales y explícales por qué lo es.
11. Ayuda a los estudiantes a desarrollar la habilidad para evaluar la verdad y el mérito de lo que es presentado en la televisión, en internet y en otros medios.
12. Recuérdales a tus estudiantes que la formación del carácter no es una tarea fácil y requiere desarrollarse durante toda la vida.

• Después de los siete minutos para la lectura en silencio, darles cinco minutos alas parejas para que compartan la actividad circulada y la actividad marcada con asterisco.

Para sintetizar esta actividad, preguntar a todo el grupo: ¿A qué conclusiones pueden llegar de este ejercicio? Dos puntos a resaltar son:

1. Seguramente ya hemos hecho varias de estas actividades, aunque no las llamamos educación del carácter.
2. Existen otras actividades que podemos implementar.

9.CONSIDERAR, ¿CÓMO RESULTARÁ
LA EDUCACIÓN DEL CARÁCTER
SI LA IMPLEMENTAMOS EN TODA LA ESCUELA?

Una vez que el staff se ha familiarizado con lo que significaría la educación en su propio trabajo, estarán listos para considerar las implicaciones de instrumentarla en toda la escuela.

He encontrado que la manera más ágil y viva de transmitir esto es por medio del estudio de casos –leyendo y discutiendo situaciones exitosas que ocurren en todo el país. Cuando el staff escolar puede ver cómo otras escuelas han afrontado problemas similares, cómo han mejorado el aprendizaje y la conducta de los alumnos y la motivación del staff escolar a través de la educación del carácter es natural pensar: “¿Por qué no puede funcionar eso para nosotros? Y si además pueden lograr que un director entusiasta les trasmita personalmente su experiencia o un coordinador de educación del carácter de una escuela con un programa sólido, mucho mejor.

Mi propuesta para el aprovechamiento de los estudios de caso:

1. Distribuye al staff en ternas mezcladas. (Diferentes grados, áreas y roles de trabajo) Dale a cada persona un paquete de historias exitosas de educación del carácter, que contenga casos de cada nivel educativo (básico, medio superior y superior). La combinación de historias es importante para mostrar que la educación del carácter ha sido efectiva en todos los niveles y para que la gente se de cuenta de que su esfuerzo puede contribuir al trabajo que se hace en otros niveles. Tres fuentes de historias exitosas son: www.character.org www.CharacterEducation.com www.cortland.edu/c4n5rs
2. Explica: “Tienen seis minutos para leer la primera historia en silencio, marquen con un asterisco dos o tres aspectos que la escuela llevó a cabo y piensas que tu escuela puede implementarlo también y beneficiarse. Al escuchar la señal, comparte lo que marcaste –y por qué lo hiciste- con los miembros de tu grupo”.
3. Después de darles cinco minutos a las ternas para que compartieran las estrategias que implementarían en su escuela, pregunta a una de cada cinco personas cuáles fueron las estrategias que escogió su grupo y por qué. En un rotafolio anoten cuáles fueron las estrategias y el número de veces que fueron seleccionadas.
4. Repite este proceso con la segunda historia y con la tercera, cada vez empleando pequeños grupos de discusión. “¿Qué estrategias adicionales rescatarían de esta historia –aquellas adaptables al contexto de su escuela?”.
5. Después de considerar todos los estudios de casos, pregunta: “Basándonos en las historias que han leído ¿Cuáles son los beneficios de un programa de educación del carácter? (Escuchamos. Algunos dirán que la mejora del aprendizaje de los estudiantes, menor índice de problemas de disciplina, una moral elevada en el staff, que los estudiantes tienen roles de líderes y un mayor involucramiento de los padres y de la comunidad).
6. Para revisar la lista de estrategias generada en los pequeños grupos, pregunta: “¿Cuáles estrategias fueron nombradas con mayor frecuencia?”
Si el staff escolar decide convertir su escuela en una escuela de carácter, las cinco estrategias citadas con mayor frecuencia pueden ser tomadas como el eje del programa. En caso de que el programa ya esté en marcha, estas estrategias pueden ser usadas para reforzar el trabajo existente.
Para ilustrar cómo manejo el estudio de casos para facilitar la identificación de estrategias efectivas, aquí presento un caso que uso con frecuencia: la historia de la “Kennedy Middle School” (Eugene, Oregon). Esta escuela fue la única de nivel medio de E.U.A. que ganó en 1999 el premio National School of Character auspiciado por la Character Education Partnership.

La Historia de la Kennedy Middle School

Una maestra suplente se refirió a esta escuela: “He estado en todas las escuelas del distrito y puedo decir que cuando caminas dentro de la Escuela Kennedy, se siente una diferencia definitiva. Es un lugar cálido y agradable”. Hace sólo pocos años “cálido” y “agradable” no eran palabras para describir a esta escuela. Encontrar padres que ayudaran a monitorear la hora del lunch era difícil porque ellos se sentían incómodos y amenazados por varios grupos de estudiantes. Presentamos cómo la escuela Kennedy se convirtió en una escuela de carácter:

1. Unieron la educación del carácter con el mejoramiento de la escuela. En el otoño de 1995, los maestros que estaban en desacuerdo con la conducta irrespetuosa de los alumnos se reunieron con el consejo escolar, que incluía a padres de familia, miembros de la comunidad, del staff y estudiantes. Todos juntos establecieron tres metas para mejorar como escuela, una de ellas se refería al ambiente escolar y al carácter.
2. Adoptaron un currículo enfocado a la educación del carácter: segundo paso (www.cfchildren.org) Kay Mehas, directora de la escuela, dice: “el segundo paso es un currículo aplicable en todas las materias que desarrolle habilidades como: aprender a comunicarse, a resolver problemas, a trabajar juntos en una comunidad. Esto realmente cambió la conducta de los estudiantes”.
3. Capacitación al staff. Mehas y un especialista acudieron a capacitarse para ellos a su vez capacitar al resto del staff de su escuela y poder así implementar el currículo antes de que comenzaran el nuevo año escolar, la escuela tuvo un día dedicado a la capacitación del staff. Y ellos mismos decidieron que cada martes de 9:45 a 10:25 am. enseñarían lecciones del Segundo Paso.
4. Incluyeron apoyo del staff para implementar el currículo. Kennedy invitó a cada miembro del staff –secretarias, conserjes, trabajadores de la cafetería, auxiliares- para poner en práctica el currículo centrado en la educación del carácter, una secretaria podría hacer equipo con un maestro de matemáticas de 8º grado, un conserje con un maestro de ciencias de 8º grado, por ejemplo. Esto mostrará a los alumnos que toda la escuela está comprometida con el desarrollo del carácter.
5. Lograron un uso más efectivo del currículo en el segundo año. Mehas comenta: “Después del segundo año empleando el nuevo currículo algunos estudiantes aún no venían a la escuela con expectativas comunes acerca de la conducta en clase. Queremos decirles “Esta es la manera en que nos tratamos en esta escuela”. Así que en vez de distribuir las lecciones –una cada semana durante todo el año- decidimos concentrarlas: una lección cada día durantes las tres primeras semanas de clases. Dice Mehas: “Ahora disponemos de más tiempo para trabajar con el currículo académico porque tenemos menos problemas de conducta”.
6. Ofrecieron múltiples oportunidades para desarrollar el liderazgo en los estudiantes. Esto incluye:
• Comité de respeto. Este grupo se reúne cada día y su misión es tratar de asegurar que todos los estudiantes se sientan a gusto y respetados en la escuela. Por ejemplo, organiza asambleas en las que estudiantes de distintos orígenes pueden compartir su herencia cultural.
• Club de liderazgo. Este club se reúne una vez por semana para analizar formas de mejorar la escuela. En un año los miembros de este club trabajaron con un despacho de arquitectos para realizar un diseño y después plantar los árboles, embelleciendo los patios de la escuela.
• Adolescentes y chiquitines. Los alumnos colaboran en un programa que proporciona ayuda y cuidados a niños que han sufrido abusos y a sus familias.
• Tutores. Son estudiantes que apoyan a otros estudiantes en determinadas materias, ayudándoles a cumplir con sus tareas y a desarrollar estrategias de estudio.
• Representantes estudiantiles. Son escogidos por los demás para cooperar en al dirección de la escuela.

7. Los estudiantes desarrollaron un sistema para reconocer las conductas positivas. Los representantes estudiantiles crearon un sistema –PRIDE (Personal Responsibility in Daily Efforts)- para reconocer a los estudiantes basándose en el principio de diariamente “hacer lo mejor”. Cada seis semanas, los estudiantes que tengan todas sus tareas completas y no más de una falta, no más de un retardo y ningún problema de conducta se convierten en miembros de PRIDE. Para celebrarlo realizan actividades como patinar en hielo, eskiar, ir de día de campo y nadar. Cada seis semanas comienza de nuevo el registro, así que tienen muchas oportunidades de ser parte de PRIDE.
8. Toma tiempo crear relaciones entre maestros y alumnos. En 7º y 8º grado esta escuela implementó el seguimiento, mediante el cual los estudiantes continuaban con los mismos maestros por más de un año. Esto permitía crear relaciones más estrechas con los estudiantes y con sus padres.
9. Aumentar el involucramiento de los padres. Kennedy ha tenido muchos padres voluntarios, incluso ahora un coordinador es un padre voluntario. Durante las tres primeras semanas de clase los padres voluntarios cubren las funciones del staff mientras ellos están enseñando las lecciones de la educación del carácter. También se encargan de la biblioteca y apoyan en varios clubes.
10. Evaluar el impacto. Kennedy observa los indicadores académicos y de conducta para evaluar sus esfuerzos en materia de educación del carácter. En 1997 solo el 59% de sus estudiantes alcanzaron los estándares del estado de Oregon y los problemas de disciplina oscilaban en 100 al mes. En 1998, el 74% de los estudiantes alcanzaron los estándares y los casos de indisciplina bajaron a 35 al mes. Las escuelas que ya han iniciado actividades de formación del carácter afirman que estudiando casos como este encuentran nuevas ideas que pueden usar para ampliar y dar nueva vida a su propio programa de educación del carácter.

11. ANALIZAR LA CULTURA MORAL
E INTELECTUAL DE LA ESCUELA

El siguiente paso es analizar las fortalezas y las áreas que deben mejorarse en la cultura moral e intelectual de la escuela. Este es un paso indispensable par convertirse en una escuela de carácter. Si esto no se hace, la escuela puede estar ignorando el “elefante en la mesa”. –los problemas grandes que están frente a nosotros y si los pasamos por alto pueden echar abajo cualquier esfuerzo en la educación del carácter. El currículo de educación del carácter más exitoso es aquel que promueve experiencias morales e intelectuales que mejoren la vida día a día en la escuela.
Estas experiencias de vida –la manera en la que los adultos se relacionan con los estudiantes y los estudiantes con ellos, la manera en que los estudiantes se tratan entre sí son determinantes para moldear el carácter.

Una manera sistemática de reflexionar en estas experiencias es empleando el siguiente análisis de la cultura moral e intelectual de la escuela, que está dividido en cuatro partes. Éste debe ser completado de forma individual por el staff antes de una reunión con resultados compilados y presentados por el grupo líder de la educación del carácter, o bien completar y discutirlo en grupos de tres o cuatro en una reunión del staff.

Análisis de la cultura moral e intelectual de la escuela

1. Experiencias positivas:¿Qué experiencias positivas de construcción del carácter promovemos, como escuela, para los estudiantes? Por ejemplo: exigirles a los estudiantes hacer su mejor esfuerzo y alentarlos para alcanzar ese estándar, lograr que cada estudiante se sienta valorado, llevar a cabo esfuerzos para evitar las burlas, enseñar las virtudes a través de la instrucción formal.
2. Omisiones: ¿Cuáles experiencias importantes de educación del carácter no estamos promoviendo de forma adecuada? Por ejemplo: aprender a trabajar de forma efectiva con los demás, alcanzar metas, experiencias acerca de la diversidad cultural, promover la participación de los estudiantes en la dirección del programa de educación del carácter y resolver problemas del ambiente escolar.
3. Focos de problemas: ¿Qué conductas indeseables de estudiantes y de adultos, estamos erradicando como escuela? Por ejemplo: esbozos de crueldad, deshonestidad académica, lenguaje soez e inadecuado, falta de respeto a los inmuebles de la escuela, bajo rendimiento deportivo, faltas de respeto de los adultos hacia los estudiantes.
4. Inconsistencias/ Mensajes mezclados: ¿Qué prácticas institucionales son contrarias a las cualidades del carácter que deseamos desarrollar como escuela? Por ejemplo: profesar una cosa en la retórica y otra en la práctica, exagerar el reforzamiento del código de disciplina de la escuela, inequidades en las oportunidades educativas, demasiada importancia en los incentivos extrínsecos para motivar la buena conducta, presiones de tiempo al staff para centrarse en la educación del carácter, fracaso en el involucramiento de los padres).
Si la cultura moral e intelectual de la escuela no es un tema en el que se reflexione rigurosa y continuamente, entonces el carácter de una escuela –y todos los esfuerzos invertidos en ello- serán pobres.
11.ESCOGER DOS PRIORIDADES
PARA MEJORAR LA CULTURA DE LA ESCUELA

La reflexión debe ir seguida de la acción. El primer paso en la implementación de un plan para fortalecer la cultura de la escuela es centrarse en uno o dos aspectos que el análisis haya sacado a la luz. Una manera de escoger esos puntos es distribuyendo una lista llamada “Mejorando nuestra cultura escolar”, a los miembros del staff, estudiantes y padres, para que todos expresen cuáles consideran las prioridades en las que deben enfocarse en el siguiente año. Por ejemplo:

Mejorando nuestra cultura escolar

De los siguientes aspectos, ¿Cuáles son los dos en los que deberíamos centrarnos como escuela el siguiente año? (Escribe 1 para tu primera opción, 2 para la segunda o añade los aspectos que tu consideras prioritarios y no se encuentren listados).
___ Incrementar la responsabilidad de los alumnos en sus trabajos académicos.
___ Incrementar el respeto a los maestros y a todo el staff escolar.
___ Incrementar el respeto que los maestros muestran a los alumnos.
___ Incrementar prácticas bondadosas y reducción de burlas, abusos y otras prácticas crueles.
___ Incrementar la honestidad académica.
___ Incrementar el respeto y la responsabilidad con relación a actitudes sexuales y conducta.
___ Incrementar el involucramiento de los padres de familia.
___ Mejorar el lenguaje dentro de la escuela.
___ Mejorar la condición física y el espíritu deportivo de los estudiantes y adultos por medio de actividades deportivas.
___ Mejorar la motivación del staff.
___ Construir el orgullo escolar.
___ Otra: _________________________________________________________________
___ Otra: _________________________________________________________________
Para cada una de tus dos opciones menciona una actividad que podríamos realizar para mejorar en cada aspecto.
1.- ______________________________________________________________________
2.- ______________________________________________________________________

12. PREGUNTARSE ¿DEBERÍAMOS COMPROMETERNOS
EN CONVERTIRNOS EN UNA ESCUELA DE CARÁCTER?

El siguiente paso es decidir: ¿Deberíamos comprometernos en convertirnos en una escuela de carácter? Si es así ¿Qué acción debemos tomar para alcanzar esa meta?
Si todos los pasos anteriores se han hecho adecuadamente, entonces habrá una mayor probabilidad de que la mayoría del staff escolar diga sí, tiene mucho sentido comprometerse y confiar en esta meta para alcanzarla. En este punto, el staff debería pensar: “la educación del carácter es básica para ayudar a los niños a ser buenos estudiantes y buenas personas, de este modo seremos la mejor escuela que podemos ser”.
A pesar de lo anterior, si quedara alguna resistencia para comprometerse en una escuela de carácter, se debe encontrar por qué. Puede suceder que el staff se sienta presionado por otras prioridades y fuerzas externas. Ellos se preguntan: “¿Cuándo vamos a hacer todo esto y hacerlo bien?”. Ellos pueden estar renuentes debido a que iniciativas pasadas han fracasado debido a que no había tiempo para realizarlas.
Para lograr que el staff sea honesto al expresar sus razones por las cuales no desean comprometerse es recomendable que manifiesten sus razones por escrito y de forma anónima.
Después en una reunión posterior, se distribuye una lista con las razones expresadas y empleando la técnica de lluvia de ideas se desarrollan posibles soluciones.
Aunque cueste mucho tiempo lograrlo, el compromiso del staff es esencial. Cuando la gente siente que el cambio los está empujando ellos se resisten. Pero cuando sienten que ellos mismos son parte de este cambio y que su voz es escuchada y tomada en cuenta su actitud es más favorable.

13.PLANEAR UN PROGRAMA DE EDUCACIÓN
DEL CARÁCTER DE CALIDAD

La siguiente tarea es planear el contenido del programa de educación del carácter. El reto es diseñar un programa que tenga el mayor número de componentes que constituyen una educación del carácter de calidad. Aquí presentamos veinte componentes que aparecen en repetidas historias exitosas de educación del carácter.

Veinte componentes comunes en una educación del carácter de calidad

1. Apoyo de la dirección, incluyendo, idealmente, un coordinador de al educación del carácter.
2. Involucramiento fuerte del staff.
3. Involucramiento fuerte de los estudiantes.
4. Involucramiento fuerte de los padres de familia.
5. Un ideario escolar y una máxima que enfaticen en el carácter.
6. Emplear el lenguaje del carácter en las interacciones diarias y en el código de conducta de la escuela, rutinas, asambleas, actividades extracurriculares, manuales de los alumnos, boletas de calificaciones, relaciones públicas y circulares para los padres.
7. Establecer las virtudes que deseen alcanzar, subrayando las que estén relacionadas con el trabajo y con las relaciones interpersonales.
8. Un plan que promueva la vivencia y la enseñanza de las virtudes seleccionadas como metas a alcanzar.
9. Ejemplos de conductas de miembros del staff y estudiantes que muestren “cómo se ven” y “cómo suenan” las virtudes en personas de distintas edades y en diferentes áreas de la escuela.
10. Énfasis en la responsabilidad de todo el staff y los estudiantes para alcanzar estas virtudes.
11. Integración de las virtudes en la instrucción a través del currículo.
12. Cuando sea apropiado, emplear un currículo de educación del carácter ya publicado.
13. Un acercamiento a la disciplina escolar que enseñe virtudes, incluyendo el reconocimiento del buen carácter de modo que se centren en hacer lo correcto.
14. Un esfuerzo de toda la escuela para convertirse en una comunidad acogedora y solidaria que prevenga actos crueles entre los alumnos.
15. Un ambiente visual que aliente la educación del carácter (por ejemplo: letreros, posters, reuniones, citas, obras célebres).
16. Contratar personal que demuestre buen carácter y compromiso para fomentar la educación del carácter.
17. Desarrollo de las habilidades y estrategias del staff para la educación del carácter y su actualización para emplearlas. (¿Son parte de los programas? ¿El director hace observaciones a los programas? ¿El staff reporta y comparte con sus compañeros qué están haciendo para promover la educación del carácter?
18. Hacer espacios en el horario escolar para que el staff planee, comparta y reflexione acerca del programa de educación del carácter y de la cultura moral e intelectual de la escuela.
19. Por lo menos un financiamiento modesto. (La educación del carácter usualmente no necesita un presupuesto grande, pero sí algunos fondos para desarrollar talleres, conferencias, contar con tiempo para la planeación y el desarrollo del programa y una biblioteca con libros y materiales, un currículo comprado será mucho más caro).
20. Un plan de seguimiento que evalúe el impacto del programa.

14.ESCOGER UNA ESTRATEGIA ORGANIZADA
QUE PROMUEVA LAS VIRTUDES

El staff escolar debe discutir y decidir cómo organizar su programa de educación del carácter. Aquí presentamos diez puntos, varios de ellos pueden combinarse:

Diez estrategias de organización

1. Una virtud por mes.
2. Una virtud por semana, relacionada con el tema del mes.
3. Un ciclo de tres o cuatro años de virtudes (seis en un año, seis en otro, etc.) evitando la repetición de las mismas virtudes año con año.
4. Un tema al año. (Por ejemplo: el año de la paz, el año de la autodisciplina, el año del coraje) en combinación con metas trimestrales (Por ejemplo: promover la paz en nuestra escuela, promover la paz un nuestros salones, promover al paz en nuestras familias, promover al paz en nuestra comunidad y el mundo)
5. Asignar una virtud a desarrollarse en cada grado escolar durante todo el ciclo escolar. Por ejemplo: orden en educación preescolar, esfuerzo en 1º año, bondad en 2º año, responsabilidad en 3º año, perseverancia en 4º año. De este modo se da la oportunidad para profundizar en su estudio, practicarlas y formar hábitos.
6. Una plataforma común de expectativas en educación del carácter sobre al cual todos los grados trabajen durante un año, los maestros elegirán individualmente sobre qué virtud o virtudes harán énfasis en la actualización de los libros, actividades o la unidad del currículo a tratar.
7. Un marco que oriente el currículo de la educación del carácter como el de K-6 Core Virtues (www.linkinstitute.org) que recomienda alentar virtudes de acuerdo a las etapas de desarrollo de los niños y a los recursos del currículo en historia, literatura, etc. Por ejemplo los seis pilares del carácter: confianza, respeto, responsabilidad, solidaridad, justicia y ciudadanía. (Veáse www.charactercountscoalition.org)
8. Un currículo de educación del carácter publicado que contenga los planes por unidad, temas, etc. (Ver Second Step, K-12 www.cfchildren.org, Promoting Alternative Thinkings Strategies (www.channing-bete.com)
9. Un modelo de proceso de educación del carácter basado en estrategias de clase y de toda la escuela –creando relaciones afectuosas, disciplina basada en la educación del carácter, integrando los contenidos con la formación del carácter, al participación de los estudiantes en crear una escuela del carácter, involucramiento de los padres, etc.- (Ver Caring School Community www.devstu.org, Seattle Social Development Proyect, http://depts.washing.edu/ssdp y en nuestro Centro un Enfoque Comprensivo de 12 puntos.
10. Una cultura escolar que ponga el énfasis en crear un ethos moral e intelectual de excelencia y ponga el acento en el carácter en los programas curriculares y extracurriculares pero no necesariamente enunciar determinadas virtudes con las cuales toda la escuela esté de acuerdo. (Este acercamiento es usado por algunas escuelas con una larga tradición de énfasis en el carácter).

15. REALIZAR EL SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN DEL PLAN

Existen tres importantes razones para el seguimiento y evaluación de una iniciativa de educación del carácter:
1. Lo que se mide importa. La motivación del staff y su responsabilidad para implementar un esfuerzo por la educación del carácter serán mayores si existe un plan para ver los resultados.
2. El seguimiento te dirá en qué aspectos el programa está haciendo la diferencia.
3. Los datos que surjan de la evaluación pueden ser empleados en la toma de decisiones e incrementar la efectividad del programa.
El trabajo de seguimiento se facilita si la escuela designa a un comité que se encargue precisamente de ello. El proceso de evaluación puede comenzar modestamente e ir incrementando con el tiempo sus alcances. Debe tratar de responder las siguientes cuatro cuestiones:

1. ¿Con qué alcance está implementando el staff el programa de educación del carácter? Se puede esperar efectos sólo en la medida en que el staff está llevando a la práctica el programa de manera competente. (Los reportes de los profesores y las observaciones del director pueden servir como fuentes de datos acerca de la implementación por parte del staff).
2. ¿En qué medida los estudiantes conocen las virtudes meta de su grado escolar? (¿Pueden definirlas? ¿Dar ejemplos de conducta? ¿Escribir acerca de cuándo practican o no una virtud? ¿Describir cuando una persona ejemplifica una virtud?).
3. ¿Cuál es el alcance en el progreso de la práctica de las virtudes por los estudiantes –medido por los datos escolares como reportes de mala de conducta, conducta de servicio a la comunidad como servicio voluntario, los resultados de al encuesta del ambiente escolar y los datos de una indagación específicamente en algún aspecto del carácter como la honestidad académica?
4. ¿Con qué alcance está mejorando la conducta en algún aspecto del ambiente o de la vida escolar –como en los pasillos,lacafetería, el patio, los camiones, asambleas, encuentros deportivos?
El seguimiento y evaluación requiere trabajo, pero no es tan complicado como suena. Al inicio, debes revisar los datos que la escuela ha recolectado acerca de la conducta de los estudiantes y de sus logros. Para realizar una evaluación del carácter de una escuela existen instrumentos confiables. Todos ellos miden las percepciones del staff y de los estudiantes acerca del ambiente escolar.
Por ejemplo, para primaria nuestro SCCP (The School as a Caring Community Profile) Se puede obtener en forma gratuita en www.cortland.eduk4n5rs Véase también el Character Education Survey, gratis en meg@etr.edu diseñado por Meg Korpi para grados 7 a 12. dice: “En una escala del 1 al 5, donde 1 significa nunca y 5 significa siempre, circula el número que describa qué tan seguido observas las siguientes conductas en tu escuela”. Items muestra: “los estudiantes tratan a sus compañeros con respeto”, “los estudiantes muestran respeto a todos los miembros del staff”, “en las interacciones con los estudiantes, los maestros demuestran las cualidades del carácter que la escuela está tratando de enseñar”.
En el último de estos tres items los maestros de una escuela elemental se calificaron así mismos con 4.5, sin embargo, sus estudiantes, les dieron 3.1, un puntaje significativamente inferior.
La prioridad para el siguiente año será cerrar esta brecha entre la opinión de los estudiantes y la percepción de los propios maestros. Este es un buen ejemplo de cómo los datos de evaluación pueden ser de ayuda para la toma de decisiones que lleven a la mejora del programa.

Supongamos que te centras en el mal uso del lenguaje, pues en algunos estados de la Unión Americana los profesores lo mencionan como el problema número uno de conducta con el que se enfrentan. Una escuela de educación media, haciendo caso a los comentarios de los padres acerca de que sus hijos se sienten incómodos con el lenguaje que se emplea en la escuela, turnó el problema a los mismos estudiantes miembros del consejo estudiantil. Con la ayuda de un maestro asesor, definieron tres tipos de lenguaje inadecuado –groserías, lenguaje obsceno/vulgar y blasfemar/profanar- y pidieron a los estudiantes de 5º a 8º que indicaran de acuerdo a cada categoría cómo consideraban el tipo de lenguaje: “siempre es inadecuado emplearlo y merece consecuencias”, “inadecuado en la escuela pero sólo se debe recordar no emplearlo”, “no es un gran problema”.
Los resultados de esta encuesta fueron compartidos y discutidos en toda la escuela. Seis meses después de comenzar con los esfuerzos hechos por los adultos y por el consejo estudiantil, el consejo hizo otra encuesta y encontraron que:
• 2/3 de los estudiantes están de acuerdo en que los maestros habían hablado más frecuentemente con ellos acerca del lenguaje inadecuado en ese año.
• 1/3 de los estudiantes decían que ellos escucharon menor lenguaje inadecuado en ese año y que los estudiantes se disculpaban rápidamente cuando lo empleaban.
• 2/3 decían que ellos no notaban ningún cambio en el lenguaje de los estudiantes.
Hubo algún progreso, pero obviamente queda más trabajo por hacer.

16. CONSTRUIR UNA COMUNIDAD FUERTE DE ADULTOS

En última instancia la calidad del esfuerzo de la educación del carácter es un reflejo de la calidad de la comunidad de adultos. ¿Con qué profundidad se conocen los miembros del staff, se respetan y se apoyan mutuamente?

Reforzar el sentido de pertenencia puede ser tan sencillo como asegurarse que todas las personas se sientan apreciadas. Una nueva directora entró a la escuela secundaria de St. Louis, la cual estaba sufriendo de un decaimiento moral. Una de las primeras acciones que emprendió fue confeccionar sobres con papel manila y rotularlos “notas de aprecio”, los colocó en las puertas de cada miembro del staff –maestros, consejeros, intendentes y administrativos. Ella envió una invitación a todo el staff, estudiantes y padres diciendo: “Cuando el espíritu te mueva, por favor escribe una nota expresando tu aprecio para algún miembro del staff y colócala en el sobre que está en su puerta. No debes firmarla si no lo deseas”.
Gradualmente, los sobres se empezaron a llenar. Los padres escribieron para agradecer a los maestros la ayuda hacia sus hijos. Entre colegas se escribieron cosas que antes no se habían dicho, aspectos que admiraban o agradecimientos. Muchos estudiantes también escribieron notas. Se respiraba una alta moral en al escuela. Los profesores decían: “esto es lo más importante que hemos hecho en diez años”.

17. HACER TIEMPO PARA EL CARÁCTER

La falta de tiempo es el enemigo número uno para llevar a cabo una reforma educativa sostenida. ¿Cómo podemos proteger el tiempo para emplearlo en planear y monitorear un programa de calidad de educación del carácter?
La escuela necesita revisar su horario y encontrar tiempo que puede ser provechoso para alcanzar las metas de la educación del carácter y de la excelencia intelectual y moral. Algunas escuelas tienen claro la carga de trabajo en las reuniones y lo aprovechan para un crecimiento profesional. Dice Pat Floyd-Echols, director de la escuela Martín Luther King, en Nueva York, “nosotros ahora nos dedicamos al desarrollo del staff y a compartir experiencias durante nuestras reuniones. Los memos que antes leíamos en nuestras reuniones ahora los mandamos por mail o por correo. Como aprovechamos nuestras reuniones de forma más productiva estamos más unidos. Esto también nos ha permitido elevar, en los dos años anteriores, las calificaciones de matemáticas de nuestros estudiantes al ser más consistentes en nuestra metodología de enseñanza”.

Otra buena actividad para el desarrollo del staff es un “Common Book Project” (Un proyecto de leer un libro en común). El staff se compromete a leer y discutir en un espacio de tiempo destinado para ello dentro de sus reuniones de trabajo, un libro que trate la educación del carácter. Yo recomiendo empezar con uno que sea agradable y que las personas lo puedan aplicar en su vida personal y familiar así como en su desempeño profesional. Algunos de estos son: Life’s Greatest Lessons de Hal Urban; Emotional Intelligence de Daniel Goleman; The Basic School de Ernest Boyer; The 7 Habits of Highly Effective People de Stephen Covey; With Love and Prayers de F. Jarvis; Book of Virtues de William Bennett.

El apoyo para actividades que promuevan el desarrollo de los adultos es absolutamente esencial para convertirse en una escuela de carácter como señala Rick Weissbourd, autor del libro The Vulnerable Child, “nosotros nunca lograremos el desarrollo moral de los estudiantes si no asumimos por completo el desarrollo de las capacidades de madurez y ética de los adultos”. Los adultos no pueden dar lo que no tienen.

La mayoría de los cambios educativos tienen una vigencia muy corta: hoy están, mañana no. esa es la razón por la cual mucho profesores piensan “esto también pasará”. Sin embargo, el asunto de convertirse en una escuela de carácter no será parte del pasado- porque desarrollar el buen carácter es la médula de una efectiva formación y de ser humano.
Las reformas educativas que perduran –aquellas con el poder de transformar la cultura de la escuela- son aquéllas que permanecen como prioritarias en la conciencia colectiva de la escuela. Con el paso del tiempo, se convierten en parte de la identidad escolar, la cual define como institución. Para tener ese impacto, la educación del carácter debe ser reflexionada y analizada por un grupo crítico emanado del staff –especialmente por un núcleo de profesores que puedan mantener la cultura escolar aunque la administración cambie. El reto para este equipo es continuar con el esfuerzo en este rubro.

Para estar al tanto de las últimas noticias acerca de la educación del carácter, para encontrar recursos, información sobre conferencias, escuelas ganadoras de los premios, suscríbanse a E-ssential Character, una revista electrónica gratuita, elaborada por la Character Education Partnership. (www.character.org).
http://www.ifie.edu.mx/Foro%20Etica%20y%20Educacion%202004/Chapter%2011.doc
 
 
 
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