CEPOS: FRACASA EL PROGRAMA DE LA ONU CONTRA EL SIDA

Autor: Fernando Pascual Fuente: Yo Influyo

En la primera semana de julio el médico belga Jean Louis Lamboray, anunció la decisión de dimitir de su responsabilidad en el “Programa de las Naciones Unidas de Lucha contra el Sida” (Onusida), a causa de lo que calificó como el “fracaso de las políticas para frenar la propagación de esa enfermedad”.

Señaló que las políticas actuales para prevenir y combatir la enfermedad mortal que afecta aproximadamente a 38 millones de personas en el mundo, siendo la mayor parte en Africa sub sahariana con cerca de 23 millones, “han fracasado porque Onusida ha olvidado que las verdaderas medidas preventivas se deciden en las habitaciones de las personas y no en los despachos de los expertos”. Lamboray lamenta que los responsables del programa Onusida, no se dediquen a “aprender más de las actividades en el terreno, e involucrar a las comunidades locales en sus programas”. Considera que “si las comunidades locales no adoptan las estrategias como suyas, no puede haber eficacia ni en la prevención, ni en la atención a los enfermos”.

La renuncia del experto se ha producido en vísperas de la presentación del “Informe Anual Onusida”, para revisar y examinar los programas de la lucha contra dicha enfermedad en el mundo, durante la “XV Conferencia Internacional sobre el Sida”, celebrada en Tailandia. Muchas oeneges han criticado duramente a Onusida por la “fijación” en tratar de prevenir el sida, con el controvertido lema del “sexo seguro”, centrado en el uso de preservativos, ignorando totalmente exitosas campañas locales que promueven la abstinencia, basándose en concepciones integrales que contemplan la dignidad de las personas, en base a su libertad y responsabilidad.

Por su parte el diario The Guardian, informó con alarma, que Inglaterra a pesar de ser uno de los países que presume tener los más avanzados sistemas gubernamentales de “educación sexual”, ha fracasado, ya que las enfermedades de “transmisión sexual entre los adolescentes siguen aumentando considerablemente cada año”. Solo entre menores de 20 años: los casos de clamidia han aumentado 50% en sólo tres años y 140% desde 1996; la gonorrea ha crecido de 1992 a 2002, un 106% y la sífilis un 870%, desde 1992. Los embarazos “accidental”’ entre adolescentes de 15 a 17 años, fueron 40 mil en 2002, siendo ya el 10% de los embarazos totales.

Dichos programas están envueltos en conceptos más amplios como, “salud sexual” o “salud reproductiva”, que parten de concepciones reduccionistas, cuyo fundamento es estrictamente genital y no de la consideración de la “dignidad de la persona humana”.

El efecto de la dimisión del Dr. Lamboray, y las cifras de Inglaterra, han impactado en la “XV Conferencia Internacional sobre el Sida”, inaugurada el día 12 de julio en Bangkok, sobre todo después de la intervención del Presidente de Uganda, Yoweri Museveni, quien abordó el tema abiertamente desde el primer día y señaló que “la abstinencia sexual es la mejor forma de frenar la propagación del virus del sida”. Explicó el “método ABC” aplicado en Uganda, que por sus siglas en inglés corresponde a: “abstinencia, fidelidad y condón”, mismo que es preconizado por el presidente norteamericano George Bush. Esto enfurece y perturba sobremanera a los propagandistas y usufructuarios económicos de la llamada “liberación sexual”, fenómeno que en su conjunto, ha sido descrito por las mas altas autoridades morales en el mundo, como manifestaciones consecuencia de la “cultura de la muerte”.

Museveni apoyó en su intervención, unas “relaciones óptimas, basadas en el amor y la confianza, en lugar de la desconfianza institucional que supone el condón”. Las cifras oficiales de Uganda revelan que el 6% de los 26.5 millones de ugandeses están infectados actualmente, en comparación con el 30% que había entre su población en la década de los ochenta. Uganda es hoy un “extraño” caso de éxito en la lucha contra el sida, en un entorno africano que representa una tragedia, sin posibilidad aparente de freno ante la pandemia. Por su parte el Banco Mundial, informó en estos días que, “de los cerca de 40 millones de infectados por el virus que hay ahora y los potenciales 45 millones mas que habría en 2010, además de ser un grave problema de salud, son un gran lastre que frena cualquier programa de desarrollo en el mundo”.

Parece que ha llegado el momento en que la evidencia de las cifras duras, de acuerdo a los métodos de éxito o de fracaso, haga entender a los “expertos” de la ONU, que la aplicación de los abultados presupuestos, que no tienen un origen muy diversificado, (EU aporta el doble, que todos los demás países juntos), deben ser por donde la evidencia indica que hay éxito. Es decir, en los programas cuya concepción del “ser humano como persona digna y responsable” triunfan y no en los que lo consideran como una “máquina erótica irresponsable”, que son los del fracaso.

*Tomado de El Heraldo de SLP
http://www.yoinfluyo.com/artman/publish/article_2665.shtml
 
 
 
Haz politica es una publicación que promueve la participación política del ciudadano y su intervención en los asuntos públicos que atañen a la familia con su acción, su opinión y su voto.
Derechos reservados www.hazpolitica.org -  Solo: comentarios@hazpolitica.org