¿LA FAMILIA ES DESECHABLE?

Autor: Maru Cárdenas,Guillermo Macías Fuente: NOTIMEX

Es un hecho, la familia no es perfecta, sus integrantes tampoco lo son. La familia tiene problemas, crisis e imprevistos. Pregunta: ¿qué hacemos ante esta situación? Existen dos opciones. La primera es: buscamos solución a los problemas, generamos medios para que la familia mejore, se fortalezca y procure el desarrollo de todos sus miembros. La segunda opción es: desechamos la familia, renunciamos a ella. Nos autoconvencemos de que vivir en familia no es difícil, es imposible, por lo tanto hay que resignarse a otras formas de convivencia y (para no sentirnos mal) llamarle familia.

Parece que la CEPAL ha elegido la segunda opción. Los “expertos” reunidos en Santiago de Chile han dado su diagnóstico y sus propuestas. La CEPAL, auspiciada por el UNFPA, organizó una reunión de expertos sobre familia y políticas públicas los días 28 y 29 de octubre del presente año. No muchos se enteraron, no muchos fueron aceptados, pero la reunión tuvo lugar puntualmente.

Reunión interesante del pensamiento feminista radical de izquierda. Enfoque sociológico y muy parcial:
a) Entre los ponentes decían estar nueve países. Sin embargo, había detalles curiosos, como el hecho de que la representante de EUA no era norteamericana, sino una feminista brasileña que lleva cuatro años en California. La representante de México tampoco era mexicana, sino de República Dominicana, pero su lugar se lo ganó, entre otras cosas, dando clases en la UNAM.
b) La fuente de información era única: los documentos de la CEPAL y las investigaciones de las mismas feministas, que en un ejercicio de elogios mutuos se citaron y felicitaron en sus respectivas presentaciones.
c) La línea de pensamiento era de esperarse: izquierda radical, con una crítica constante a todo lo que “oliera” a derecha.
d) Gran ausencia de conceptos y variables cualitativas. No definieron qué entienden por familia, hogar, democracia o bienestar, entre otros. Después de largas horas de discusión un ponente recordó que la familia debía vincularse al amor. Una mujer lo paró en seco: “el amor no es cuantificable, los economistas y expertos no entienden ese lenguaje, favor de regresar a datos duros”.

Los temas transversales fueron dos:
1. Transformar el significado de familia. Criticaron ampliamente a la familia natural (comunidad social formada por un hombre y una mujer unidos por el matrimonio, en el que también se integran los hijos, continuación de su unión). Esta realidad la consideraron tradicional, ideal, peor aún y dicho con desprecio, conservadora. En su lugar hablaron de hogares con una variedad de situaciones que proponen bautizar como familias.
2. El segundo tema de fondo fue la promoción de la democratización de la familia. Sumando el modelo nórdico como ejemplo a seguir (padres proveedores, Estado cuidador). ¿Aplica la democracia en la familia? ¿En la familia de quién? Nadie se atrevió a preguntar si alguno de los presentes consulta a su hijo de cinco años sobre su asistencia a la escuela. ¿O le darán el listado de instituciones educativas para que el niño elija libremente donde estudiar? O no estudiar... En caso de no tener hijos, si ella quiere salir de vacaciones o mudarse de casa y su pareja disiente, ¿cómo deciden? No siempre se logra el voto mayoritario.

Estos dos días, considerados como reunión académica de izquierda, han sido interesantes. Considerarlos una reunión plural de expertos latinoamericanos es un error, es falso. Fue la expresión de un único pensamiento, no fue representativo de los intelectuales de Latinoamérica ni de los intereses y deseos de la mayoría de sus habitantes. Sería conveniente preguntarle a usted, a sus vecinos, a los no expertos que caminan por la calle, su opinión sobre la familia y las políticas públicas que deben diseñarse. A pesar de todos los discursos, la Evaluación Mundial de Valores indica que más del 90% de las personas considera a la familia como el aspecto más importante en su vida cotidiana. Pero si piensa así no está en sintonía con la modernidad de los expertos. Es posible que el movimiento feminista quiera respetar su libertad, pero no puede tolerar su manera de pensar. Con todo y estas agravantes lo invitamos a que sea valiente y aunque seguramente será criticado, criticada, e incluso llamado conservador, no dude en luchar por construir una familia al estilo clásico basada en el amor, fortalecida con generosidad, entrega y compromiso, aunque éstas sean variables no reconocidas por algunos expertos.
http://www.notimex.com
 
 
 
Haz politica es una publicación que promueve la participación política del ciudadano y su intervención en los asuntos públicos que atañen a la familia con su acción, su opinión y su voto.
Derechos reservados www.hazpolitica.org -  Solo: comentarios@hazpolitica.org