PALABRAS DEL PRESIDENTE FOX DURANTE LA PRESENTACIóN DEL INFORME DE EJECUCIóN DEL PROGRAMA NACIONAL DE POBLACIóN 2001-2006

Autor: ---- Fuente: MÉXICO Gobierno de la República

Vicente Fox  Los Pinos, 21 de julio de 2003.

Palabras del Presidente Vicente Fox Quesada durante la presentación del Informe de Ejecución del Programa Nacional de Población 2001-2006 y entrega del Premio Nacional de Demografía 2003, que esta tarde encabezó en el salón Adolfo López Mateos de la residencia oficial de Los Pinos.

Muy buenas tardes. Bienvenidas, bienvenidos a esta su casa, a Los Pinos.

Señoras y señores legisladores;
Estimados integrantes del Consejo Consultivo para la Política de Población;
Amigas y amigos:

México cuenta con una política de población integral, responsable, innovadora, además de humanista; una política demográfica centrada en la dignidad y el respeto a las decisiones de procreación de las personas. Es una política de Estado que se propone impulsar el bienestar y el progreso de la sociedad mexicana.

Estamos trabajando para armonizar el crecimiento de la población con el potencial de desarrollo de nuestras ciudades y regiones; para construir el perfil demográfico que proyecte a México como una nación fuerte, de vanguardia, en este siglo XXI.

Queremos que la transición poblacional que vivimos sea el pasaporte seguro y con rumbo que nos permita ingresar a una nueva era de prosperidad compartida.

Hoy podemos decir que avanzamos con firmeza en la consecución de estos grandes objetivos nacionales. Gracias a la suma de esfuerzos y voluntades de los sectores público, social y privado, estamos cumpliendo --en tiempo y forma-- las metas que nos propusimos en el Programa Nacional de Población. Así lo prueba el Informe de Ejecución que acabamos de escuchar.

Es muy satisfactorio saber que caminamos con paso firme hacia la estabilización de nuestra dinámica demográfica de largo plazo. El ritmo de crecimiento de nuestra población --como ya se dijo-- disminuyó de 1.66 por ciento en el año 2000, a 1.49 por ciento en el año 2003.

Esta tasa se irá desacelerando en las próximas décadas hasta que la nación alcance un tope de poco menos de 130 millones de habitantes en el año 2050. Ése es el máximo previsto a alcanzar.

Esto va a permitir, como ha ocurrido en naciones desarrolladas, que podamos ver con certidumbre el futuro del país, que podamos trazar la ruta de un México de mayor calidad para nuestros hijos.

El menor crecimiento poblacional se sustenta en la libre determinación de las personas de tener pocos hijos. En lo que va de este gobierno, la tasa de fecundidad se redujo de 2.4 a 2.2 hijos por mujer.

En este proceso juega un papel crucial la decisión de planificar la familia y de cuidar la salud reproductiva. En estos dos años, el porcentaje de mujeres que usan métodos anticonceptivos aumentó de 70.7 a 72.7 por ciento.

Conviene subrayar que hemos sido absolutamente respetuosos del derecho de mujeres y hombres para decidir sobre su reproducción con entera libertad, con información suficiente y, sobre todo, con responsabilidad.

Hay muchos futuros padres que valoran y razonan las resoluciones, con el propósito de construir las mejores condiciones de desarrollo para sus hijos.

Somos un gobierno congruente, que actúa siempre bajo los principios de la ética y la responsabilidad.

Otra buena noticia es que en estos primeros años de mi mandato la esperanza de vida de las y los mexicanos aumentó 1 año en promedio. En el caso de las mujeres esta expectativa pasó de 76.5 a 77.4 años como expectativa de vida. En el caso de los hombres se incrementó de 71.6 a 72.4 años. Estas tasas ya son similares a las de muchos países desarrollados.

Esto significa que las niñas y los niños que nacen ahora tienen una mayor calidad de vida y, por supuesto, una mayor expectativa de vida. Un indicador clave de esta mejora son los avances en el cuidado de la salud y la nutrición de las nuevas generaciones.

Ello nos ha permitido reducir en 12 por ciento la mortalidad infantil, lo que equivale a haber evitado la muerte de casi 18 mil recién nacidos en los últimos dos años y medio.

A pesar de estos avances, los desafíos y rezagos demográficos que enfrentamos siguen siendo muy grandes. Sólo juntos, trabajando en equipo podremos superarlos.

El principal reto es eliminar la pobreza y la marginación en la que aún viven millones de mexicanos. La clave para conseguir es aumentar nuestra inversión en capital humano y mantener un crecimiento económico sostenido.

Una prioridad indiscutible es atender las demandas sociales de los más de 20 millones de adolescentes y jóvenes. Ellas y ellos, así como las generaciones venideras, conformarán una fuente de energía sin precedente en las próximas tres décadas.

Esta concentración de fuerza laboral, este bono demográfico, abre una verdadera ventana de oportunidad irrepetible para México, que debemos de aprovechar para superar nuestros rezagos y desigualdades.

No podemos dejar pasar este bono demográfico. Este es el gran desafío que compartimos el gobierno y la sociedad, todos los mexicanos.

De nuestra respuesta, de la respuesta de todos dependerá, en buena medida, la solidez del desarrollo económico y social del país.

Precisamente para asegurar que estos jóvenes tengan un futuro de oportunidades y hagamos real este bono demográfico, hemos establecido una estrategia muy clara, de manera integral, que nos permite proporcionarles a estos jóvenes y a estos niños más educación a través de más becas; más salud, a través del Seguro Popular; más ocupación productiva e ingresos, a través de proyectos productivos, de impulso a la banca social, a la de microcrédito y a las cajas de ahorro.

Sólo si somos capaces de atender las demandas y cumplir las expectativas de las nuevas generaciones, estaremos en posibilidades de cubrir otro flanco vulnerable: la transición hacia la vejez de buena parte de nuestra población.

Es responsabilidad de todos, en particular del Estado mexicano, garantizar una vida digna, saludable y tranquila a los adultos mayores de nuestro país.

Otro reto impostergable es promover una mejor distribución territorial de la población. Es imprescindible crear las condiciones para que los flujos migratorios se dirijan hacia las regiones y hacia las ciudades con el mayor potencial de desarrollo.

Aquí la planeación es clave para desalentar el crecimiento desordenado de las grandes metrópolis, así como para seguir abriendo oportunidades en las ciudades medias y en las mismas zonas rurales.

Con este propósito, a partir de este año empezó a operar el Programa Hábitat en ciudades de todas las entidades federativas. En una primera etapa, se concentran los esfuerzos en fortalecer la infraestructura social y productiva de las colonias más marginadas en estos grandes centros urbanos y, con ello, mejorar la calidad de vida, las oportunidades y lograr una convivencia más armónica.

Amigas y amigos:

El Programa Nacional de Población es de todos y para todos. En su diseño y operación, al igual que en su evaluación han participado los más diversos sectores.

Ahora, con el Consejo Consultivo para la Política de Población le estamos imprimiendo mayor énfasis a la participación social, a la participación ciudadana.

Y es precisamente gracias a esta cooperación y a esta participación que hemos podido consolidar las perspectivas de calidad técnica y de sentido humanista del Consejo de Población.

La presencia en este acto de legisladoras, de legisladores, de académicos y representantes de organizaciones civiles y ciudadanas es la mejor prueba de esa corresponsabilidad.

De manera especial, nuestras estrategias en materia de población se han enriquecido con la colaboración de investigadores destacados.

Hoy hemos entregado el Premio Nacional de Demografía 2003 al maestro Rodolfo Corona, quien ha dedicado su vida profesional y su talento a la medición de los fenómenos migratorios, la mortalidad infantil, la población indígena, la demografía electoral, entre otros temas. Muchas felicidades por este reconocimiento, don Rodolfo.

Sin duda que la política de población del Estado mexicano es un ejemplo de participación y es un ejemplo de lo mucho que podemos hacer cuando existe unidad de propósitos y de anhelos; cuando se antepone el interés general al particular o de grupo.

Hoy necesitamos extender y afianzar esta gran alianza en favor de nuestra gente, para vencer los obstáculos y las inercias que frenan nuestro desarrollo.

Somos un país fuerte, con rumbo claro, con instituciones, porque contamos con la participación directa de la sociedad entera. Nuestra democracia se consolida a través de un federalismo solidario, de un equilibrio real de Poderes y del respeto a la pluralidad.

Somos un país fuerte y con rumbo claro porque tenemos estabilidad económica que nos ha permitido superar un entorno mundial complejo. Hoy, además, las agencias encargadas de la seguridad de las y los mexicanos tienen la capacidad técnica, profesional, para hacer frente a cualquier adversidad.

Asumamos todos la ética de las responsabilidades personales y sociales. Revaloremos el papel de las alianzas y construyamos las mayorías responsables que nos permitan cumplirle a México.

Juntos generaremos los acuerdos necesarios para impulsar el progreso económico, el desarrollo social y humano, para afianzar nuestra vida en democracia y para garantizar seguridad y tranquilidad a cada familia. México es nuestro mayor compromiso, es nuestro proyecto común, es nuestra misión colectiva.

A ustedes, muchas gracias; a don Rodolfo, muchas felicidades, y les deseo lo mejor.
http://www.presidencia.gob.mx/?Art=5838&Orden=Leer#top
 
 
 
Haz politica es una publicación que promueve la participación política del ciudadano y su intervención en los asuntos públicos que atañen a la familia con su acción, su opinión y su voto.
Derechos reservados www.hazpolitica.org -  Solo: comentarios@hazpolitica.org